25 Años de Karibu

Queridos amigos y amigas de Karibu,

Este año nuestra Asociación cumple 25 años, 25 años de Bienvenida, de Amistad, de Acogida y de Denuncia. 25 años de trabajo y esfuerzo compartido con todos los que formamos la familia y el equipo de Karibu. A día de hoy contamos con 262 voluntarios y voluntarias que hacen posible nuestro trabajo diario. A lo largo de estos años han pasado por nuestra sede y por nuestros centros muchas personas que habéis querido participar en nuestro proyecto.

Seguro que llevando la vista atrás tenéis muchos recuerdos, experiencias vividas, buenas, menos buenas, dolorosas, frustrantes… Seguro que os acordáis de personas concretas, que recordáis nuestro libro de registro en la mesa de Acogida; queremos compartir con vosotros y vosotras que a día de hoy ese libro recoge 48.000 números de Karibu: personas y grupos familiares con las que habréis trabajado, estamos seguros que vuestro paso por aquí os marcó u os marca de alguna manera. Muchas gracias. Es un año de celebración y por eso estamos preparando actividades de las que os iremos informando.

Hemos logrado mucho, hemos avanzado y crecido pero seguimos con el mismo propósito con el que nacimos: socorrer a los africanos que acceden a Madrid y que se encuentran en situación de desprotección. Hoy de la misma forma que a su inicio, afronta en el ámbito de la ayuda humanitaria y el de la integración, las necesidades de los inmigrantes y refugiados del África Subsahariana.

Durante estos años la inmigración ha dado pasos importantes en el camino de la integración y ha afrontado la cobertura de sus necesidades, y la de los suyos en sus países de origen. Ha aportado también con su esfuerzo servicios a la sociedad de acogida, adaptándose a esta nueva realidad.

Las mujeres en Karibu

Las mujeres con su ilusión y esfuerzo, llegaron a entrar en nuestros hogares, para realizar todas aquellas actividades que se le ofrecían en este ámbito. Poco a poco con mucho esfuerzo y con mucha formación consiguieron ganarse ese espacio. Desde el Centro de Formación y Promoción de la Mujer, creado por la Asociación Karibu, han alcanzado el acceso a puestos de trabajo muy diversos y con las capacidades conseguidas irrumpieron con fuerza en muy diversos ámbitos laborales. En muchos casos accedieron a puestos laborales de profesionales, han colaborado en la integración de inmigrantes, se han formado para mediadoras interculturales, traductoras, han prestado sus conocimientos a diferentes servicios y departamentos de la administración. Han sido generadoras de muy diferentes proyectos, de hostelería, peluquería, comercios de productos africanos. Es así como vemos y constatamos que su presencia en nuestra sociedad ha sido enriquecedora, tanto para ellas, para sus familias en sus propios países de origen y también para nuestra sociedad.
Hoy constatamos como sus hijos acceden a los colegios, con la mayor normalidad, y en casos de dificultad fueron acogidos en programas de acogida y de escolarización.

Pero han aparecido nuevas dificultades que hacen difícil vivir como inmigrantes o refugiados y que al final de estos 25 años, están pendientes en el que hacer de la Asociación Karibu. Graves cuestiones que están en la realidad de la inmigración:
Las familias monoparentales, las detenciones en la calle, arrestos en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE). Este se ha convertido en una gran preocupación y por tanto de un seguimiento minucioso, con intervenciones en la ejecución de las expulsiones. Realizamos el acompañamiento, las comunicaciones con sus familias, ayudas al retorno a los lugares de origen en el caso de ser puestos en libertad. Se les aporta ropa, calzado, tarjetas telefónicas. Así como denuncias que se puedan derivar de la detención o del trato recibido.
Nos preocupa también las “Derivaciones en Caliente”, la de aquellas personas que en el momento de saltar la valla se les devuelve al otro lado de la valla, no respetando el derecho a tramitar el asilo, y en ningún caso a no ser expulsados de esa manera.

Nos sigue preocupando la situación de los “Menores no Acompañados”, que consideramos que no reciben el trato en la acogida que debiera corresponderles.
Esencialmente creemos que sigue siendo alarmante la situaciones de los inmigrantes y refugiados que permanecen de forma indefinida como ilegales. Excluyéndoles de programas de integración y de formación, por ser dirigidos exclusivamente a inmigrantes con residencia y permiso de trabajo.

Esta es la muestra de la perspectiva de futuro del trato a la inmigración Africana Subsahariana, a la que se añade el persistente cierre de fronteras provocando un riesgo en la vida de las personas, seres humanos, que lo único que quieren es vivir dignamente, y posibilitar que sus hijos y familiares lo puedan hacer igualmente, la realidad es que siguen muchos dejando la vida en el intento.

Consideramos que no dar una solución digna a estas situaciones constituye un gran fracaso de nuestro mundo. Por lo que nosotros consideramos que la inmigración es el inicio de la creación de una sociedad nueva, más justa, más solidaria, y que no va por el camino de la experiencia obtenida de los últimos años. Esta nos debiera hacer comprender que a más endurecimiento de las leyes en el control y cierre de fronteras, nos llevará a más explotación, más ilegalidad, más muertes, más mafias y más sufrimiento y dolor. Es por ello que consideramos que alguien en el futuro tendrá que pedir perdón por el trato que estamos dando a la población inmigrante y refugiada, de la misma forma que se ha tenido que pedir perdón por el hecho de la esclavitud o del racismo.

Antonio Freijo
Director de la Asociación Karibu